El pasado sábado, cientos de jóvenes protagonizaron una masiva avalancha para ingresar gratuitamente a la discoteca UFO Point, situada en Pinamar. Según los responsables del establecimiento, alrededor de 2000 personas lograron acceder al lugar mediante empujones y corridas, causando daños en el proceso. Este tipo de incidentes no es algo nuevo para el local, ya que ha ocurrido en ocasiones anteriores.
El evento tuvo lugar a las 2:30 de la madrugada, en el boliche ubicado entre la Avenida del Mar y la calle Tobias, en el corazón de la ciudad costera. Lo que parecía un simple descontrol resultó ser una operación bien planificada: los jóvenes organizaron la avalancha a través de un grupo de WhatsApp, donde casi 150 personas formaron parte de la estrategia para colarse sin pagar.
El representante de UFO Point presentó la denuncia el pasado miércoles, entregando a las autoridades varios números de teléfono relacionados con el grupo que planeó el suceso. La investigación se encuentra bajo la supervisión de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio Nº5 de Pinamar, a cargo del fiscal Walter Mercuri, y ha avanzado gracias a los esfuerzos conjuntos de la Policía Comunal de Pinamar y la DDI Dolores.
Las indagaciones permitieron identificar a varios de los responsables de la organización de la avalancha. Uno de los principales involucrados es Baltazar Nahuel Zabala, un joven de 21 años que reside en Pinamar. Tras ser detenido por la policía, Zabala fue acusado de «incitación para cometer delitos» bajo el artículo 60 del Código Procesal Penal, aunque posteriormente fue liberado. La investigación sigue en curso, y se están revisando grabaciones del incidente para identificar a más personas que participaron en el caos.
A través de los registros obtenidos, Infobae pudo acceder a los chats de los organizadores, en los cuales los jóvenes planeaban su incursión en el boliche. El grupo de WhatsApp se llamaba «Colarse a UFO», y en los mensajes se podía leer cómo los participantes discutían el momento adecuado para ingresar, algunos incluso preguntando si tendrían que pelear con los porteros. La conversación incluía mensajes como “¿Se arranca a las piñas allá al toque o no… con los patovas?”, mientras otros se ofrecían a difundir la iniciativa entre más grupos de jóvenes para aumentar la convocatoria.
El incidente fue grabado por varios testigos y las imágenes se difundieron rápidamente en redes sociales. En los videos se puede ver a los jóvenes preparándose para la avalancha y escuchando cánticos mientras se dan las corridas antes de irrumpir en el local. Las autoridades continúan analizando este material con el fin de identificar a más personas involucradas en el desorden.